miércoles, 3 de diciembre de 2014

Circo Social, la fusión entre las Artes Circenses y las Ciencias Sociales.

Esta reflexión surge a partir de los avances que ha tenido el desarrollo de intervención en contextos “sociales y/o vulnerables” a través de la utilización de las técnicas circenses, hace unos 5 años, la mayoría de las intervenciones eran pensadas desde el papel por profesionales de las ciencias sociales y llevadas a la practica,  por “monitores de Circo” no generando cruces donde la fusión de ambas disciplinas para poder sistematizar la intervención psico-socio-artística.

La necesidad de contar con sistematizaciones, documentos, publicaciones, ayuda a que la praxis del Circo Social, sea mucho mas consistentes, además de transformarse en una carta de navegación, de cómo, porque y el para que de la intervención circense.

Como país hemos visualizado, como desde la practica del Circo, han surgido interés por estudiar profesiones que pueden ser afines para el desarrollo del circo social, psicología, trabajo social, sociología, medicina, enfermería, pedagogía; han sido las que mas se repiten, según las inscripciones que hemos tenido en los 2 congresos realizados por la Red Chilena de Circo Social.

La necesidad de poder profesionalizar la fusión de ambas disciplinas, nos ha hecho pensar en múltiples estrategias, donde el aporte de mi compañera de vida, Pía, han generado varias ideas, donde la necesidad de visualizar y pensar el circo como un proceso que transforma, no solo a quien lo practica, sino también a quien puede ver un espectáculo o un avance de un niño, niña y adolescente, en la tela, en los malabares, en el clown, genera cambios relevantes a nivel individual, grupal, familiar y comunitario.

El Circo como ejercicio político ha sido una reflexión relevante, no desde lo político partidista, sino desde la influencia y transformación que esta herramienta puede generar en el espacio publico, desde el ejercicio de participación libre donde el participante elige ser parte, lo que le permite fortalecer el ejercicio de opinar con voz, veto y voto; la inclusión siendo el espacio circo, un espacio de tod@s y para tod@s, ya que las diversas técnicas permite que cualquiera pueda aprender, no excluyendo a nadie; Ejercicio de derechos, el Circo como un espacio donde se pueden visualizar los derechos de la infancia y adolescencia, en su cotidiano, derecho a un nombre, a un espacio seguro para aprender y jugar, derecho a la salud desde el fortalecimiento del autocuidado, al respeto por mi cuerpo, ya no como un objeto sino como un instrumento de comunicación, derecho a no ser maltratado, potenciando la resolución de conflictos de forma no violenta; y la responsabilidad por hacer cambios tanto en su vida, como en la de sus compañeros que influyen en la construcción de una nueva forma de hacer sociedad, igualitaria y justa para tod@s.

Nuestras herramientas para transformar el mundo, no es un discurso político, ni un arma de destrucción masiva, ni una imagen que te conmueva, sino una herramienta artística psico-social, que invita a la risa, a la creatividad, a la sorpresa, a la magia, a creer y a crear.
Desde esta herramienta, es necesario la integración de los profesionales sociales, en cada espacio donde se utiliza el circo social, no como observadores o cientistas, sino como profesionales capaces de comprender y reflexionar, como las artes circenses pueden generar cambios y desarrollar habilidades para la vida.

Lamentablemente, en las formaciones de pre-grado, no existen cátedras, que validen y muestren herramientas innovadoras de transformación e intervención social, sino mas bien estas aparecen como buenas practicas, en algún congreso o seminario. Así como el Circo debe abrir e invitar a las ciencias sociales a conocer sus potencialidades, se deben abrir espacios para que las intervenciones circenses u de otras artes, puedan darse a conocer en la Academia, para poder invitar a los profesionales en formación, a que conozcan y vean en el Circo, nuevas metodologías de transformación social.

Cuando se realizan tesis de grado, como la realizada hace muy poco, con Pía, sobre el Circo Social, se lograr dar a conocer una forma innovadora, que sorprende a los docentes que evalúan estos proyectos, incluso validan y potencian con sus experiencias lo propuesto en la investigación, situación que también debe suceder a muchos otros profesionales, que deben estar realizando este proceso en otros lugares; yo tuve la oportunidad de conocer 2 tesis que ya están en proceso de terminar, desde la Psicología Comunitaria y de la Pedagogía en Educación Física.

Esto nos invita a que se hagan mas investigaciones y que haya mas participación de las ciencias sociales, en las praxis psico-socio-artísticas que se están llevando a cabo, para que se puedan seguir validando, no solo como un bello paréntesis en la comunidad, donde el circo se levanta durante 6 meses o 1 año, con importantes resultados, pero se acaba el financiamiento, y se acaba el proceso; sino que como un ejercicio que debe permanecer en la comunidad, y ser evaluado, para generar sistematizaciones que permitan visualizar el poder que posee el Circo Social, como herramienta de transformación individual, grupal, familiar, comunitaria y social.




2 comentarios:

Beatriz Contreras dijo...

Me encantaría leer tú tesis. Sería posible?está publicada?
beatrizcontreras66@yahoo

Marcelo Perez Daza dijo...

estimada esta disponible en la web de la red www.redcircosocial.cl

saludos