El circo es un arte “popular” que se traslada desde las carpas multicolores, a diversos espacios comunitarios (plazas y sedes comunitarias), transformándose en una innovadora y lúdica herramienta de trabajo comunitario.
Las diversas disciplinas del circo, ayudan a generar diversas habilidades y factores protectores tanto a nivel grupal como individual. En el primero, se potencia, el respeto, la solidaridad, el apoyo mutuo, la identidad grupal y la confianza como motor importante para la práctica de las diversas técnicas circenses. (Vergara, 2004, Inverno, 2003, Jara 2004)
A nivel individual potencia el autoestima, ayuda a manejar la tolerancia a la frustración, se promueve la capacidad de levantarse y aprender de los fracasos, desarrollar el sentido del humor, ayuda a conocerse y sorprenderse de si mismo, a visualizar las potencialidades y a respetar el cuerpo como herramienta de trabajo y expresión artística. (Vergara, 2004, Inverno, 2003, Jara 2004)
En el ámbito comunitario el Circo promueve la participación de la comunidad, haciendo que esta reconozca y se haga parte del proceso, sorprendiéndose y encantándose con este arte, aquí el recuperar espacios públicos para las prácticas y muestras, juega un rol fundamental.
Siendo esta una forma de acercar el circo a la comunidad y de potenciar la participación de los niños, niñas y jóvenes en ella, dándole identidad y una posibilidad de mostrar sus avances, además de poder reflexionar acerca de las inquietudes o experiencias de los participantes a través de la muestra tratando de dar un trasfondo psicosocial a cada una de ellas. (Vergara, 2004, Inverno, 2003, Jara 2004)
Es por esto que elaborar un proyecto de tesis que permita reflexionar y sistematizar la utilización del circo como herramienta de trabajo comunitario es algo necesario, debido a que se esta utilizando en diversos ámbitos sin tener un modelo de trabajo que valide teórica y prácticamente los alcances que este posee, además no existe en nuestro país una sistematización que presente cuales son los alcances o objetivos que el circo social busca, donde se reflexione acerca de las visiones que los beneficiarios directos poseen.
Por otra parte la construcción de una representación del Circo social por parte de los beneficiarios directos, es clave para medir cualitativamente cual es el aporte que este logra generar en aquellos que lo practican, siendo esta una herramienta de análisis importante tanto para la teoría, como para la práctica del trabajo comunitario a través del circo.
Además que el modelo de trabajo del Circo social, posee un enfoque similar al de la Psicología Comunitaria, partiendo desde las potencialidades de aquellos que lo practican, donde los protagonistas son los niños, niñas y jóvenes, la intervención se realiza en la comunidad, respetando su propia realidad e historia, donde el monitor se muestra como un catalizador quien influye y es influido por la comunidad, se parte desde la visión de que cada persona o comunidad es activo y proactivo en el aprendizaje de las nuevas habilidades ya sean artísticas o psicosociales.
Es así que se puede apreciar que el circo y la psicología deben potenciarse mutuamente, entregando una reflexión critica y sistemática sobre el valor y los alcances que este arte posee al momento de transformarse en una novedosa y lúdica herramienta de trabajo desde las visiones y representaciones de la comunidad a la cual va dirigida.
Las diversas disciplinas del circo, ayudan a generar diversas habilidades y factores protectores tanto a nivel grupal como individual. En el primero, se potencia, el respeto, la solidaridad, el apoyo mutuo, la identidad grupal y la confianza como motor importante para la práctica de las diversas técnicas circenses. (Vergara, 2004, Inverno, 2003, Jara 2004)
A nivel individual potencia el autoestima, ayuda a manejar la tolerancia a la frustración, se promueve la capacidad de levantarse y aprender de los fracasos, desarrollar el sentido del humor, ayuda a conocerse y sorprenderse de si mismo, a visualizar las potencialidades y a respetar el cuerpo como herramienta de trabajo y expresión artística. (Vergara, 2004, Inverno, 2003, Jara 2004)
En el ámbito comunitario el Circo promueve la participación de la comunidad, haciendo que esta reconozca y se haga parte del proceso, sorprendiéndose y encantándose con este arte, aquí el recuperar espacios públicos para las prácticas y muestras, juega un rol fundamental.
Siendo esta una forma de acercar el circo a la comunidad y de potenciar la participación de los niños, niñas y jóvenes en ella, dándole identidad y una posibilidad de mostrar sus avances, además de poder reflexionar acerca de las inquietudes o experiencias de los participantes a través de la muestra tratando de dar un trasfondo psicosocial a cada una de ellas. (Vergara, 2004, Inverno, 2003, Jara 2004)
Es por esto que elaborar un proyecto de tesis que permita reflexionar y sistematizar la utilización del circo como herramienta de trabajo comunitario es algo necesario, debido a que se esta utilizando en diversos ámbitos sin tener un modelo de trabajo que valide teórica y prácticamente los alcances que este posee, además no existe en nuestro país una sistematización que presente cuales son los alcances o objetivos que el circo social busca, donde se reflexione acerca de las visiones que los beneficiarios directos poseen.
Por otra parte la construcción de una representación del Circo social por parte de los beneficiarios directos, es clave para medir cualitativamente cual es el aporte que este logra generar en aquellos que lo practican, siendo esta una herramienta de análisis importante tanto para la teoría, como para la práctica del trabajo comunitario a través del circo.
Además que el modelo de trabajo del Circo social, posee un enfoque similar al de la Psicología Comunitaria, partiendo desde las potencialidades de aquellos que lo practican, donde los protagonistas son los niños, niñas y jóvenes, la intervención se realiza en la comunidad, respetando su propia realidad e historia, donde el monitor se muestra como un catalizador quien influye y es influido por la comunidad, se parte desde la visión de que cada persona o comunidad es activo y proactivo en el aprendizaje de las nuevas habilidades ya sean artísticas o psicosociales.
Es así que se puede apreciar que el circo y la psicología deben potenciarse mutuamente, entregando una reflexión critica y sistemática sobre el valor y los alcances que este arte posee al momento de transformarse en una novedosa y lúdica herramienta de trabajo desde las visiones y representaciones de la comunidad a la cual va dirigida.